Paso a paso, Pensamientos

Mis emociones y Dios

Imaginemos diferentes escenarios …

  • Te encuentras delante del oceano en la playa que solías visitar de pequeña … el sonido de las olas … el sol se pone en el horizonte … un amigo muy querido toca la guitarra … canciones de antaño … la reunión de amigos es divertida y tú puedes ser tu misma … te quieren a ti como eres … te sientes aceptada … las historias compartidas te traen recuerdos y un sentimiento de profundo contentamiento …
  • Llove afuera … la casa está recogida  … los hijos han salido a una fiesta de cumpleaños con el papá … puedes oír las gotas contra tu ventana … no hace demasiado frío pero suficiente para utilizar aquella manta a que tienes tanto cariño  … la más importante decisión de esta tarde es eligir entre un libro que hace mucho quieres leer o ver una colección de películas románticas … si el tiempo pudiera pararse un momento … sientes perfecta paz …
  • El Verano ha llegado … las maletas ya están listas … pronto embarcas en esta aventura que tanto has esperado … tus personas más queridas se uniran a ti y juntos tendréis una experiencia de la más divertida … has pasado tiempo preparando con todo cuidado para que no te falte nada a ti y a tus acompañantes … estos momentos marcarán vuestras vidas … no podrías estas más contenta, no podrías estar más llena de gozo …

La vida está llena de momentos en que nuestras emociones afloran y nos permiten vivir con plenitud.  Somos un reflejo que quien es Dios.  Creadas a Su semejanza.  Las emociones son un regalo suyo para que podamos vivir intensamente esta vida.  

Es verdad también que ni todo es tan bonito, y hay otras emociones que preferiríamos jamás vivir, como: el sentir falta de un ser querido que ya no está, el estar triste porque no has podido alcanzar un objetivo, el sentir ansiedad cuando falta trabajo o no estás segura sobre el futuro de tu matrimonio, el sentir rechazo cuando tus hijos crecen y no quieren hablar contigo, el estar deprimida porque tus planes futuros han sido desmantelados … 

¿Has pensado que estas emociones también las vive Dios?  Ha sufrido al ver su Hijo en la cruz sufriendo y muriendo, se ha entristecido cuando Adan y Eva eligieron desobedecerle, se ha sentido rechazado cuando nosotros elegimos nuestro camino sin considerarle …

Hay una porción de la Biblia que habla de ello.  Es una profecía de Isaías sobre Jesús:

“Todos lo despreciaban y rechazaban.  Fue un hombre que sufrió el dolor y experimentó mucho sufrimiento.  Todos evitábamos mirarlo; lo despreciamos y no lo tuvimos en cuenta.  A pesar de todo esto, él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores.  Nosotros pensamos que Dios lo había herido y humillado.  Pero él fue heridopor nuestras rebeliones, fue golpeado por nuestras maldades; él sufrió en nuestro lugar, y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados.” (Isaías 53:3-5)

A parte de su vida, llena de muchas emociones, mencionadas en los Evangelios, estos escritos también citan muchos de los sentimientos y emociones que nosotras mismas afrontamos, y a veces nos sentimos abandonadas por Dios.  En nuestra mente, podemos pensar: ¿Cómo puede Jesús entenderme?  

Hoy te quiero decir que Él te entiende. 

Una vez estés dispuesta a entregarle todas tus emociones, sabrás que estás en buenas manos.   Una de las promesas que Jesús nos dio, de la cual no nos gusta acordarnos es esa:  “en el mundo tendréis aflicciones”. Él sabe que afrontamos muchas situaciones que nos llenarán nuestros días de angustias.  Pero tenemos una buena noticia, cuando Jesús completa su pensamiento : “pero tened buen ánimo, yo he vencido el mundo.”

¿Te acuerdas que en mi última publicación “Hacia una vida supernatural”, hablaba que Dios nos llama a experimentar una vida que va más allá de los limites de la natureza.  Cuando empiezas un camino con Jesús, el Espíritu Santo viene vivir en tu vida, en tu corazón.  Él viene a revolucionar tus valores, tus pensamientos, tus emociones …

Él te trae paz, contentamiento y gozo, aún cuando tus circunstancias y las personas en tu vida te invitan al desespero, a la depresión y ansiedad.  Con Jesús, a través del Espíritu Santo, esto es possible.  Es algo que no tiene sentido a los ojos humanos, pero Él nos promote y cumple cuando le abrimos espacio en nuestra vida. 

Hoy te quiero invitar a empezar a sentir … sentir paz y gozo, mientras presentas tus peticiones al Señor y esperas por Su respuesta.  

Dios, mientras esperamos, está trabajando.  Esta ha sido mi experiencia y os quiero contar.  Él trabaja en mi vida cambiando valores y transformando mi manera de ser.  Él trabaja en las soluciones, paso a paso, para que reflejen Su mano – lo que se traduce como la mejor opción de respuesta para mí.  Él trabaja en las otras personas implicadas, enseñándoles y tranformándoles el carácter.  Así que en mi espera, no que siempre sea fácil y agradable, confío y me lleno de Su paz y de Su gozo.  Es supernatural. No tiene sentido o explicación. Me dejo llevar por su amor y disfruto de Su presencia. 

Volvamos a nuestras historias del comienzo de este tema.  Son situaciones idílicas y raras.  Creo que todas hemos tenidos momentos así, a parte de traernos placer en esta vida, nos hace pensar y esperar con alegría lo que Jesús tiene preparado para nosotras en la eternidad.  Sin duda es un asunto apasionamente que quiero abordar pero queda para otra publicación.  

En estos momentos raros de la vida, agradezcamos al Creador.  En momentos de dificultad, también agradezcamos, porque Él oye nuestra oración, la contestará en el momento oportuno y nos llena de paz y gozo mientras esperamos.  No se puede pedir una mejor compañía, mientras pasamos por el túnel del dolor. 

Esta semana, trata de enfocar tus dificultades desde este nuevo prisma.  “Entrega tu camino al Señor, confía en Él, y Él todo lo hará”, dice la Biblia.   Si estás afrontando una dificultad, grande o pequeña, habla con Dios, cuéntale todo y confía la situación en Sus manos.  Yo suelo visualizarme haciendo un paquetito, poniendo lo qué o quién me preocupa en ello, cerrando con cuidado y poniéndolo en la manos de Jesús.  Despúes me siento a su lado y lloro un poquito en Su ombro.  Poco a poco empiezo a sentir su amor, paz y gozo.  Es supernatural. 

Paso a Paso, 

Mara

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Paso a paso

Hacia una vida supernatural

A algunas esto puede parecer raro, puedes no estar segura de querer una interferencia supernatural en tu vida. 

Te invito a leer lo que dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:

Supernatural: Que excede los términos de la naturaleza

A esto te invito, a una experiencia que excede los limites naturales de la vida. 

Extiendo esta invitación a estas personas:

  1. Si tienes más preguntas que respuestas
  2. Si vives en un estado de miedo, depresión o ansiedad
  3. Si tu familia se desmantela y te sientes impotente
  4. Si tu corazón está roto por una pérdida irreparable
  5. Si no encuentras propósito o sentido en esta vida
  6. Si faltan los recursos: trabajo, dinero, ánimo …

Estos son todos temas recurrientes en el mundo hoy, entre muchos otros.   Quisiera proponer un cambio de enfoque, un cambio de chip …

Quisiera invitarte a considerer el supernatural venido de Dios. Te invito a experimentar lo que Dios tiene disponible a tu alcance y en lo que quizás nunca hayas pensado.   Te invito a una fe racional en las intervenciones supernaturales de Dios. 

La Psicologia explica que hay 3 niveles dentro de aprendizaje humano:

  1. Cognitivo:   el conocimiento.  Podemos aprender y retener información.  
  2. Afectivo: las emociones.  Esta misma información se retendrá a un nivel más profundo cuando tenemos la oportunidad de sentir, de tener emociones a respecto. 
  3. Psicomotor: la acción.  Cuando la práctica sigue el conocimiento y emoción, el aprendizaje es aún más profundo. 

Creo que esta faceta del proceso humano es algo diseñado por Dios, el Creador, con vistas a la relación que desea tener con cada persona.  Quiere que no solamente  conozcamos los hechos sobre Él.  Quiere que sintamos todo un abanico de emociones y con la práctica de estas enseñanzas, podamos tener una visión más amplia de su persona. 

Este peregrinaje de conocer a Dios, paso a paso, es un camino en que Él quiere nuestra atención.  Quiere un diálogo en el cual compartamos verbalmente nuestros pensamientos, y que oigamos Sus palabras de instrucción.  Quiere llenar nuestras vidas de emociones supernaturales que nos ayuden a sobrellevar las circunstancias mientras esperamos por el momento oportuno de Su intervención.  Quiere enseñarnos nuevos valores para la vida que, puestos en práctica, evitarán muchas de las circunstancias que afrontamos ahora mismo.  

Así que espero que puedas acompañarme en este camino.  Compartiré de mis experiencias personales, porciones de la Biblia y algunas ilustracciones.  Lo que sé es lo que he aprendido, sentido y experimentado.  La vida supernatural, que excede los limites naturales, de milagros, es possible al lado de Jesús.  

Quisiera hacer una oración, la misma que el apostol Pablo hizo para la iglesia de Éfeso:  

Efesios 1: 17-19

Oro “para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,  alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza …” 

Qué esperar de las siguientes publicaciones, no necesariamente en orden de importancia o abordaje:

  • Afrontando nuestras emociones
  • La batalla de la mente
  • Auto image
  • Relaciones
  • Mi propósito
  • Fundamentos de la fe
  • El mayor milagro
  • Quién es Jesús 
  • Cómo comenzar a tener una vida supernatural
  • Cómo escuchar la voz De Dios
  • Cómo hablar con Dios

La lista no es exaustiva.  Veremos como abordar a cada uno de estos temas y otros de una manera supernatural.  Queremos ver milagros en nuestras vidas.  Me incluyo, porque quiero crecer en este maravilloso camino de conocer el poder de Dios en mi vida.  Hasta la próxima publicación. 

Mara