Estudios Bíblicos, Tradiciones

Tradiciones: Abraham y Sara nos enseñan

Hay mucho que Abraham y Sara nos pueden enseñar sobre el carácter de Dios. Observando sus vidas podremos aplicar mucho de las lecciones para transformar nuestras vidas. Vamos a ello:

1- Dios nos llama a salir de nuestra zona de comfort

El Señor dijo a Abrán:

— Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y dirígete a la tierra que yo te mostraré.

Génesis 12:1

Muchos de los planes que Dios tiene para nosotros incluye el salir de nuestra tierra o de lugares cómodos a aventurarse por tierras/terrenos desconocidos.

2- Dios nos lleva a soñar sueños grandiosos

Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole:

— Echa un vistazo al cielo y cuenta las estrellas, si es que puedes contarlas. ¡Así será tu descendencia!

Génesis 15:5

Dios tiene planes grandiosos para cada un de nosotras que nos dejamos guiar por caminos desconocidos. Es una aventura. Dios nos guía en una gran aventura de fe, no sabemos el camino y poco a poco nos desvela su plan. Él quiere desarrollar una amistad profunda con nosotros mientras caminamos juntos.

3- Dios tiene Su tiempo para cumplir las promesas que nos da

Y dijo Saray a Abrán:

— El Señor no me ha permitido tener hijos; acuéstate con mi esclava y quizás podamos tener familia gracias a ella.

Abrán aceptó su propuesta.

Génesis 16:2

Yo conozco mis designios sobre vosotros —oráculo del Señor—. Son designios de bienestar, no de desgracia, pues os ofrezco un futuro y una esperanza.

Jeremías 29:11

No podemos manipular ni apresurar a Dios. A veces sentimos tener las respuestas pero ni siempre conocemos todas las circunstancias. Dios tiene su manera, sus recursos y su tiempo. A nosotros nos resta esperar confiando en su Palabra.

4- Dios nos da oportunidades de servir

Al alzar la vista vio a tres hombres de pie frente a él. Apenas los vio, corrió a su encuentro desde la entrada de la tienda y, postrándose en tierra, dijo:

— Señor mío, será para mí un honor que aceptes la hospitalidad que este siervo tuyo te ofrece. Que os traigan un poco de agua para lavar vuestros pies, y luego podréis descansar bajo el árbol.

Génesis 18:2-4

 No echéis en olvido la hospitalidad pues, gracias a ella, personas hubo que, sin saberlo, alojaron ángeles en su casa.

Hebreos 13:2

Abraham era un hombre de muchos bienes y siervos. Al llegar algunas visitas no pensó dos veces en extender la hospitalidad con generosidad. La cultura judía es muy hospitalaria, y nosotros seguidores de Jesús, así debemos imitarlo.

5- A Dios no le agrada la duda, lo que pasa ser un insulto a su carácter

Por eso Sara no pudo contener la risa al pensar en sus adentros: “¿Ahora que ya estoy seca voy a tener placer con un marido tan viejo?”. 13 Pero el Señor dijo a Abrahán:

— ¿Cómo es que Sara se ha reído pensando que una mujer tan anciana no puede dar a luz? 14 ¿Acaso hay algo imposible para el Señor? El año que viene por estas fechas volveré a visitarte y Sara habrá tenido un hijo.

15 Sara tuvo miedo, y lo negó diciendo:

— Yo no me he reído.

Pero el Señor le replicó:

— Sí que te has reído.

Génesis 18:12-15

Su propósito es firme,
va atesorando bienestar,
pues confía en ti.
Confiad siempre en el Señor,
él es nuestra Roca eterna:

Isaías 26:3-4

A Dios no se duda, y no se burla. Él es fiel a su palabra y no podemos dudarlo. Cuando lo hacemos le estamos insultando en su personalidad. No confiar es llamarle mentiroso.

6- Dios SIEMPRE cumple sus promesas

 El Señor, tal como había dicho, favoreció a Sara y cumplió la promesa que le había hecho. Sara quedó embarazada y, en la fecha predicha por Dios, le dio un hijo al viejo Abrahán.

Génesis 21:1-2

Dios, como previsto, le dio un hijo a Sara y Abraham. Le llamaron Isaac, como lo dijo Dios. Podemos confiar que sus promesas son verdad absolutas y se cumplirán en nuestras vidas.

7- Dios prueba nuestra fe y carácter

Y Dios le dijo:

— Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, a Isaac, dirígete a la región de Moriá y, una vez allí, ofrécemelo en holocausto, en un monte que yo te indicaré.

Al día siguiente, de madrugada, Abrahán se levantó y ensilló su asno; cortó leña para el holocausto y, en compañía de dos siervos y de Isaac, se dirigió al lugar que Dios le había indicado. (…)

Abrahán respondió:

— Hijo mío, Dios proveerá el cordero para el holocausto.

Y continuaron caminando juntos. (…)

El mensajero le dijo:

— No pongas tu mano sobre el muchacho ni le hagas ningún daño. Ahora sé que obedeces a Dios y ni siquiera te has negado a darme a tu único hijo.

Génesis 22:2-3, 8, 12

Abraham tuvo una oportunidad tremenda de probar su amor por Dios. Iba a dar su único hijo por amor a Dios. En su corazón confiaba plenamente que incluso podía traer su hijo de vuelta de la muerte. Eso le agradó mucho a Dios. La historia de Abraham refleja el sacrificio de Dios, que ofreció su único hijo como sacrificio.

Espero que estas lecciones que he encontrado en las vidas de Abraham y Sara os pueda servir de inspiración.

Mara

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s