La Pascua, La Semana Santa

Tres símbolos de la Pascua, parte 1

Ya va llegando la Semana Santa y es tiempo de empezar a enfocar en los valores representados y pasarlos para las siguientes generaciones.

Con los años estoy desarrollando una aversión a los símbolos baratos de la Pascua.  No es que no me gustan los conejitos o huevos de chocolate, pero los hechos de la Semana Santa van mucho más allá. 

Durante la Pascua Judía se inmolaban corderos como sacrificio.  El objetivo, a través de todo un ritual marcado, era el perdón de los pecados.  

Mis ojos se abrieron el día que entendí que Jesús, cuando murió, fue como este cordero sin manchas muerto para el perdón de los pecados de todos.  

Juan Bautista profetisa al ver Jesús:

Juan 1:29 

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Me gusta el cordero como símbolo de la Pascua.  Nos trae a la mente que Jesús fue como un cordero al matadero, manso y sin resistencia, todo por amor.  

Ahora comparto algunas ideas para repostería para hacer con los niños mientras les explica porque las ovejitas deben hacer parte de la celebración de la Semana Santa.  Están en mi tablón de Pinterest y allí podrás encontrar todos los enlaces. 

Mara

Bible Journaling, La Biblia

Bible Journaling: Él proveerá

Abraham siguió a Dios y le agradó a punto de recibir el título de amigo de Dios.

Una de sus historia que más me impresionan es en la que enfoco hoy. Dios le dio un hijo en su vejez. Para probar su amor, Dios le pide sacrificar a su amado hijo. Triste pero confiado se dirige al lugar indicado. Cuando el niño le pregunta dónde está el cordero a ser sacrificado, él contesta: El Señor proveerá. Continúa el camino para sacrificar a su hijo querido.

Al llegar, prepara su hijo en el altar. En el momento exacto, en ángel le habla. Leemos en Génesis 22:

Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.

Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?

Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.

Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.

10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.

11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.

12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

No me extraña que haya recibido este título.

Interesante que la Biblia tiene muchas historias que apuntan a la venida de Jesús a este mundo. Si miramos esta historia cerca de 2000 años antes de Jesús, de una manera nos ayuda a entender lo que hizo Dios por nosotros, enviando a su hijo.

Él ha provisto un cordero para morir en el altar y pagar nuestros pecados. Fue un cordero sin mancha como pedía la ley de Israel. Jesús fue la provisión máxima y completa para toda la humanidad.

Me alegro de haber podido entender esta dinámica y haber entregado mi vida para seguirLe aquel que dio su vida por mí. Esta “provisión” de Dios se extiende a ti también. Acéptalo hoy.

Mara