Bible Journaling, La Biblia

Bible Journaling: misericordia – no sacrificio

Vivimos en una sociedad hoy en día en que pagamos para recibir, damos con expectativa de que recibamos algo de vuelta.  Eso se vive incluso en la religion.

Esto afrontaba Jesús.  Los fariseos estaban persiguiéndole con acusaciones infundadas tales como:  come con pecadores, cura en nombre del diablo, pasa tiempo com cobradores de impuestos y prostitutas … y la lista continuaba. Veamos Mateo 9:

12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Estos hombres tenían en mente destruir el ministerio de Jesús pues era poderoso y se sentían acurralados en su religiosidad. Tenían una lista enorme de costumbres y ritos religiosos, pero en sus vidas no exalaban el aroma de Dios. 

¿Es possible estar en una vida como los Fariseos hoy en día? 

Yo digo que sí.

Es possible confiar en ritos de religiosidad (en toda y cualquier religion, en la cual incluyo la mía, soy evangélica).  Cuando una religion dice: tienes que hacer “esto” o “aquello” para alcanzar a Dios, pues creo que es nuestra responsabilidad evaluar lo que predican y enseñan a la luz de las Escrituras.

NO TENEMOS que “HACER” nada, solo confiar en la gracia de Dios por Jesúcristo. En su gracia y misericordia nos da el don de la vida eterna. Ademas, no habrían buenas obras suficientes para “pagar” tal regalo.

¿Y qué de las buenas obras?

Las buenas obras, no de boca sino corazón, son un resultado de alcanzar la gracia de Jesús.

Es como un tren.  Primeramente está el tren locomotor (la salvación por la gracia y misericordia) y en seguida vienen los otros carros (el fruto del Espíritu, las buenas obras, etc)

¿Es posible hacer buenas obras sin tener la salvación en Cristo?

Sí es posible, además demuestra de qué estamos hechos … somos hechos a la image y semejanza de Dios.  PERO, también se puede hacer buenas obras como un pago por la salvación, por el reconocimiento de otros, por obligación. Esto es algo que cada uno debe evaluar en su propia experiencia.

Una manera de evaluar es cómo te sientes al hacerlas. ¿Te sientes esclavizada a ritos y costumbres y no tienes alegría en hacer tales cosas? Las buenas obras que cuentan a los ojos de Dios, son las que brotan de un corazón entregado a Él. Él ve más allá del obvio. A Dios no se puede engañar.

Evaluemos nuestro corazón: que vivamos en misericordia y gracia, no sacrificio.

Mara

Bible Journaling, La Biblia

Bible Journaling: ¿Dónde está tu tesoro?

Estos días, mis plan de lectura me lleva a leer El Sermón del Monte. Es un texto tan rico en Mateo 5-6 y hay tanto de qué hablar y aprender. Me quedo con un versículo que es un resumen de todo, en mi opinión.

Se encuentra en Mateo 6:

19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;

20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

En primera instancia, creo que se trata de un texto que nos anima a no amar al dinero, o a las posesiones pues lo importante es lo que tenemos en el cielo, nuestra vida eterna.

Sin embargo, profundizando un poco más, se relaciona con todo lo demás del Sermón del Monte. Cuando Jesús nos llama, en este texto, a la misericordia, a la caridad, a la generosidad y la humildad, él nos está animando a vivir los valores del cielo – preparándonos para una eternidad en que esa va a ser nuestra realidad.

La Biblia también nos habla de que todo lo que hacemos en esta vida, repercute en el cielo. Habrán recompensas para el bueno que hacemos en este mundo. Creo que la mayor recompensa será conocer el resultado de las más pequeñas acciones generosas. Solamente en el cielo sabremos lo que ha significado a las personas una sonrisa regalada, una palabra de afirmación, una limosna, un plato de comida, una visita de hospital, un donación generosa, el ponernos en segundo lugar, etc.

Hay una infinidades de cosas que hacer para acumular nuestro tesoro en el cielo. Es importante entregar cada acción a Dios y hacerlo en humildad. De eso también nos habla Jesús en el mismo sermón. Pues los fariseos lo hacían para ser vistos y recibir reconocimientos. Las acciones hechas en el sigilo nos permiten disfrutar de un momento único de”dar” y recibir el reconocimiento de Dios en forma de paz y puro gozo. Ya casi bastaría esta recompensa, pero no, nos espera mucho más “allá”.

Mara