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Dios y el Coronavirus: una fuerza invisible

Queridas amigas y amigos,

Ayer he leído una publicación que hablaba de esta fuerza invisible que tememos. No lo vemos pero viene con mucha fuerza y nos cambia la vida. Mi hizo pensar en esta fuerza invisible que ha existido por todos los tiempos y que muchos pasamos por esta vida no dándonos cuenta de ella.

Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. –Mateo 10:28

No hay duda que debemos “temer” este virus, o tomar las debidas providencias para protegernos. Quedarnos en casa es posiblemente lo más importante.

Entretanto, por los siglos, hay una fuerza invisible que nos asalta sin que no nos demos cuenta, es el pecado en nuestra vida que nos aleja de aquel que nos puede darnos la salvación para hoy y eternamente.

Él es la fuerza invisible más potente. Dios está SIEMPRE actuando y te busca incesantemente. Esta fuerza mayor de todas, invisible, Dios, quiere transformar este tiempo de dolor y miedo en tiempo de salvación. En la vida normal, Él compite con nuestras actividades, nuestros otros “dioses” como el dinero, el trabajo, mantener nuestro status, etc.

Hoy quiere que sepas:

Pero a todos los que lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios.   -Juan 1:12

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna. -Juan 3:16

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida –Juan 5:24

Nos ama, dio su vida por nosotros para que tengamos la vida eterna y estar a nuestro lado en esta vida, llevándonos en sus brazos mientras sufrimos. Él está a nuestro lado en estos momentos, buscando corazones abiertos para habitar. Abre tu corazón y prueba de su amor.

Canción en hebreo son subtítulos en español:

Salmos 121

Jehová es tu guardador

Cántico gradual.

121 Alzaré mis ojos a los montes;
    ¿De dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.

He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.

Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.

Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.

Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

Art Journal, La Biblia

Art journal: alas de protección

Este es un recuerdo del que jamás me olvidaré.  Mi bisabuela tuvo un papel muy importante en mi vida. María era una mujer de oración.  Se despertaba por las noches para pasar un tiempo de oración, y en su sencillez de corazón, prefería cambiarse de ropa ¡al estar en la presencia del Rey en pijamas!  No es de extrañar que tenía una gran sensibilidad y sabía reconocer cuando yo estaba pasando por un momento difícil y me invitaba a la iglesia para oír una palabra del Señor.

En uno de estos días inolvidables, Dios me habló.  Pasaba por una situación donde personas cercanas a mí me estaban traicionando. El Señor me trajo paz al corazón al decirme, a través del Salmista David, que Él me guardaba como la menina de Sus ojos y estaba segura bajo Sus alas.  David estaría pasando por un momento de persecución de los muchos que vivió y presenta su causa delante de Dios.  Le pide a Dios que le mire, que juzgue su caminar, pues ha sido fiel a los valores del Reino de Dios.

Los Salmos traen mucho comfort y paz a nuestro corazón. ¿Tienes un Salmo preferido? Comparte conmigo!

Mara

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Bible Journaling: mi escudo

Vivimos en un mundo muy peligroso. Tenemos eso en consideración todo el tiempo, tomando precauciones de seguridad mientras nos movemos por la vida. Es una batalla común y diaria en la tribu global en que vivimos. La maldad tiene rienda suelta y no sabemos en quien confiar.

Al nivel espiritual también hay una batalla trabada a cada día. Es una batalla invisible entre el bien y el mal. A veces, las circunstancias concretas son una manifestación de esta gran guerra. La estratégia principal del mal es que desconozcamos esta batalla y vivamos indiferentes a la necesidad de protección.

El texto de hoy, del Rey David, habla del escudo que tenemos en Dios:

10 Mi escudo está en Dios,
Que salva a los rectos de corazón.

Salmo 7:10

David busca salvación y vindicación en este Salmo. Está en medio a esta batalla. Habla de su “enemigo” y como le persigue. Él toma posesión de la protección prometida a los rectos de corazón.

Dios es nuestro escudo, es nuestro refugio bien presente, es nuestra salvación, es nuestro defensor … y la lista continúa. Su justicia es perfecta y nunca falla. Más tarde o más temprano se manifiesta. Me pregunto: ¿cómo se puede vivir alejado de Dios y no bajo su protección? Yo no creo que sea posible una vida así con paz y gozo.

Es posible vivir una vida alejada de Dios, teniendo algo de éxito, momentos felices, y algunas bendiciones. La Biblia mismo dice the llueve para justos e injustos. Pero en aquel momento, en que ponemos nuestra cabeza en la almohada para una noche de descanso, no es posible tener paz completa si no es tras el escudo de Dios, bajo su protección.

Eso no significa que los problemas no existirán, sino que tú estás en las manos del Dios poderoso y justo, que es tu escudo, que tiene todo en su control, que te ama y quiere lo mejor para ti. El problema es cuestión de tiempo hasta que Sus buenos propósitos se cumplan en tu vida. Uff ¡Qué paz!

Como el salmista David termino esta publicación:

Alabaré al Señor conforme a su justicia,
Y cantaré al nombre del Señor, el Altísimo.

Salmo7:17

Mara